7. PAL MAR // El que pide fuego con las manos en el bolsillo a ratas de luz. Por Lux Lindner

Wer auf seine Linie achten will, der darf nicht zu tief ins Glas schauen

EL QUE PIDE FUEGO
CON LAS MANOS EN EL BOLSILLO A RATAS DE LUZ

Y ahora qué pasa? Construyendo no estoy , solo masillando. Y no me toque el vaso, alacrán, que de ahí vienen las instrucciones.

1Dice que la ha olvidado . La bellaquería convence a todo el barrio , de tan bien llevada.

2Por inercia, o iniciativa tal vez del dueño del bar que alojará nuestra historia , los vecinos se han acostumbrado a llamar “portaaviones encallado“ al inconcluso Estadio Mundialista de Ríver Plate. Pero en su condición actual la estructura remite más bien a la muela careada de algún monstruo ultraterreno, abandonada por el torno del dentista a partir de aquel fatídico jueves de 1977 en que nos enteramos que Argentina no será sede del “Campeonato Universal de Fútbol”.
Para agregar nuez y almendra al pastel una bomba de la Royal Air Force atraviesa las redes de camuflaje del estadio en octubre de 1982, hace un simpático agujero en el muro norte de la estructura, explota donde hubieran estado los vestuarios y al hacerlo se lleva la vida de un croto sin nombre elevado con premura al póstumo título de “auxiliar de la defensa”.

3Aunque no han faltado rumores de manifestaciones fantasmáticas en el área por lo menos desde 1974
los primeras noticias ( apenas seca la tinta de armisticio )sobre una figura transparente,botella en mano, quemando baldosas con pies que no se ven …se vuelven el colmo; la locación deviene “zona maldita”
con todas las de la ley; el precio de la propiedad desciende a velocidad no muy distinta de aquella bomba vengadora de kelpers estaqueados , el elemento pujante y decente de la sociedad se va a otros barrios …los vecinos más afortunados sellan incluso su pasaporte con tinta de los países serios, aquellos donde ni siquiera quienes limpian un piso de linóleo creen en la tierna piedad del ectoplasma.

4El dueño del bar (a él pretendemos volver una y otra vez tanto como él volverá a nosotros) no encuentra muy amigable a la luz solar…Fue una insolación de morondanga la que lo metió en El Ciclo, verdad? Verdad que sí? La gravedad no tuvo nada que ver!. Fue un juego de luces! Vidrio, vidrio, vidrio… vidrios sumando luz reflejada hasta calzar su mente en la letra “U” de algún monstruoso control centralizado

de tiro…y ahí nácate!…See you soon, mundo sublunar! La confiscación de un pasado, convulsiones, semanas entrando y saliendo del envoltorio terrenal, la unidad yoica tensionada por palanquetas de material reseco y febril y un médico de acento mejicano preguntando…”no irá usted demasiado a esos lugares con luces estroboscópicas?.

Frente a tamaños antecedentes él prefiere habilitar el mostrador cuando se imponen las sombras de la ruina sobre el damero de terrazas, o sea después de las 17h…y meter pata al despacho de bebida hasta bien entrada la medianoche.

Los viernes la hace bien larga , doble contra sencillo que terminará alguien atreviéndose a rasguear la guitarra.

Rantrán-rantrán-rantrán!

Mundo,mundo de los vivos,
en nupcia con relojes altivos
se lo decimos a tu cara sangrante eres un bicho de lo más repugnante !

Rantrán-rantrán-rantrán!

Cuando dé el Gran Salto
tiren mis cenizas al asfalto
que quiero seguir en lo mismo cuando sólo me quede el abismo

Y OTRA VUELTA PARA TODOS! ESTA LA PAGA EL TIRO FEDERAL !

Cuando se canta así, bajo el alero de una gloria mutilada, tan cerca de armas ajenas a todo uso sensato, a merced de Mendigos Fuera de la Temporalidad , predomina el folklore y algo de bolero, más que la diatriba conceptual del profesorado abstemio.Es personal de seguridad lo que forma el grueso de la clientela , esto no debiera ser obviado y menos aún olvidado. Gente que no hace deudas y omite preguntas por el pasado de quien les sirve vino sin nombre o la reparadora medida de caña. Alguien que puede terminar la noche en el piso, como ellos, vomitado por el choque con sus dudas más de una vez.

5El Ciclo. Hay umbral de preaviso , pero mucho mas lento que en la epilepsia, cruel delicadeza la de estas horas. Normalmente las primeras de la tarde. Un crescendo a desembocar en stop motion.
El Ciclo subalquila el volquete de la Yoidad sin pedir garantía, ni siquiera permiso .
Justo antes que el tiempo se detenga, previo a la confiscación, llega el glitch, un desmorir convulsivo y extático , algunos segundos en un estadio lleno de gente gritando…y de glitch, glitter y griterío se vuelve a La Escenita.

El protagonista tiene La Escenita tan grabada que guarda un modelo a escala de ella en un rincón del mostrador y cualquiera puede verla.
Obvio que es un modelo fijo, que embloca varios blisters de tiempo derritiendo los candaditos transicionales . Y él, que no es escultor y rara vez ( en su poca parte de “vida” que consigue recordar ) ha cruzado
la Rodoviaria General Paz… se permite sospechar que gracias al modelo a escala ha establecido con la Naturaleza un pacto de no agresión y con El Ciclo un empate táctico.

La Escenita, al alcance de una mano ; Paisaje de compresión que poco deja al emprendimiento turístico o extractivo. La piedra doblada enmarcando el salpicré de rostridades, coloquio de exoesqueletos fermentando broncas al límite, diorama perforado por una laboriosidad sin costura . Corales fósiles de la vida submarina como lo imaginaría un taladro de la Pampa Seca. Señales de aquél mundo que te vio venir, debajo del lente corrector, donde se mata para clasificar.

6La soga pide ancla, pasado el mediodía. Confirmen noticias de un origen, pero no hoy. La Naturaleza persigue al Hombre porque sin él, ella no es nada.

7Volvió de la soga para olvidarla ( a ella) o para recordar(la) mejor ( a ella) .

El hubiera podido sellar un pasaporte, también y también y también. Pero no quería alejarse por completo de tantas superficies donde había sido feliz ( con ella ).
No puede olvidarla así nomás, como quien afina una línea de acrílico con témpera que no cubre del todo . Sin olvidar que lijando levantamos la témpera, aunque venga el pigmento de países serios.

No puede olvidarla, no puede
Pero hora, de repente, querría. El último cliente se va.

8Ciclo Perdido y Reencontrado. Curda mala esta vez… La Escenita clavada al mostrador, como madera de santo . Y ni noticias del umbral. Que el pene no te deje ver el bosque, che vos

Bienvenido a la Volquete de la Yoidad, che vos

Esta fosforescencia faux-joy al comienzo de cada Ciclo suele tener duración prescripta, se producirá la sustracción esta vez, che vos?

El tenedor de madera sin filo recorre el perímetro del glande ofertado. Pareciera que a los ancianos regidores de la Escenita se les da por requerir una penúltima prueba

es hora de poner fin a todo eso es hora de poner fin a todo esto

candado de tiempo come hacia adelante candado de tiempo come hacia adelante y un chicle gigante sofoca el parlante

Cuando dé el Gran Salto
tiren mis cenizas al asfalto
que quiero seguir en lo mismo cuando sólo me quede el abismo

9Despertar de verdad, con los ojos al nivel del piso de la tierra, justo donde estaba el cambiador del vestuario . La tarjeta de crédito o identidad ( el fino polvillo retrasa la identificación ) quiere latir, como para decir que pertenecía a otra persona…la lija levantó la …ah, para quien dobla la piedra retorcer el cuello del tiempo es un acorde más en la guitarra… la rata del luz mastica tu recuerdo…no hay zócalo…tierra en el piso…en el piso de tierra…

10
y cuando finalmente encuentra como colarse más allá de la bisagra mural del Autocreado el mercurio del

mar no lo habilita para liberarse , ni siquiera para morir; simplemente reaparece en otro punto de la chiclosa vastedad del dolor, de pie, con la misma remera sin mangas, el tatuaje en el brazo equivocado..